La Danza Oriental cuyo nombre en árabe es Raks Sharki, comienza a ser conocida en occidente como la Danza del Vientre, nombre que le dieron los franceses, cuando en 1888 vieron por primera vez a una bailarina que deslumbraba por sus movimientos abdominales, de ahí es que llega a los países de habla inglesa como Bellydance. En nuestro país también es común llamarla
danza árabe.
Se dice que la danza oriental surge en el Egipto predinástico (anterior a los faraones) y se relacionaría a varios cultos y rituales de fertilididad femenina ofrecidos a la diosa Isis, quien representaba la máxima expresión del poder creador femenino, en una cultura aún plena de elementos matriarcales, por lo menos hasta el ascenso de los faraones.
Existen muchas leyendas que tratan de explicar su naturaleza divina, entre ellas, una que explica que la característica de vientre descubierto de la bailarina, proviene de la antigua cópula que se establecía entre el dios sol Ra y las sacerdotisas de su templo, el vientre descubierto de la sacerdotisa cumplía la función de captar la energía de Ra y entregarla a la tierra (el sol en la mitología egipcia representa el elemento masculino que simboliza fecundación) ese enlace con Ra era tan sagrado, que exigía una entrega total de las mujeres por lo que eran predestinadas desde muy jóvenes a pasar sus vidas en los templos dedicados a Isis y Ra. Se dice también que en aquellos tiempos las mujeres usaban el “bastón de mando” símbolo de poder en sus danzas rituales, costumbre que se mantiene en las danzas folklóricas egipcias.

Templo de Isis
Definir una fecha exacta del nacimiento de esta danza es aún un misterio. Existen hallazgos arqueológicos que datan su existencia en el año 430 A. C.
A partir de estas reliquias encontradas, queda claro que la danza oriental en sus orígenes se consideraba sagrada por ser el vínculo más directo con el mundo paradisíaco, estando presente en las creencias religiosas y populares, además de vincularse con los ritos de amor a la tierra. Sin embargo, su apreciación y respeto habría cambiado con la llegada del Cristianismo y posteriormente el Islamismo, religión que termino por abolirla y silenciarla.
Vuelve a reaparecer a fines del siglo XVIII, se dice que brota de las castas de esclavas que habitaban en los palacios mas conocidos en aquellos tiempo como Harem de los antiguos califatos en la edad media. Las esclavas también llamadas odaliscas eran una de las mayores riquezas que poseía el señor feudal, estas mujeres en su mayoría eran grandes artistas, muy cultas, por lo que alcanzaban gran influencia sobre sus amos. Eran las encargadas de animar las reuniones de los sultanes o califas. Ejecutaban su danza o recitaban poesía, y las que mas destacaban eran premiadas con monedas de oro o joyas por los invitados, asi tambien, solían bailar con la espada de algún militar presente o con crótalos. Muchas de estas mujeres lograban casarse con algún hombre poderoso y así dejaban de ser esclavas. Posteriormente el rey Mohamed Alí considero que las odaliscas eran un peligro para su reinado y con el fin de mantenerlas lejos de las esferas gubernamentales y del alto poder ordenó que fueran desterradas de
Egipto.

Harem
Posteriormente a comienzos del siglo XIX en Egipto comienzan a aparecer dos grupos de mujeres que
danzaban, las Ghawazee y las Awalim. Las Ghawazee, de origen incierto, estaban vinculadas a castas gitanas que habitaban en Egipto de cultura similiar al pueblo Rom, las ghawazee poseían gran dominio de la danza oriental y solían ejecutarla en la calles, además practicaban la lectura de la borra del café, manos y ostras. Al igual que las rom se casaban solo con integrantes de su casta. Se dice que el rey Mohamed Alí habría nacido entre estas castas, razón por la cual dictó una ley que prohibía sus presentaciones callejeras y así logro desterrarlas de Egipto, se supone que con el destierro de estas mujeres la danza oriental se habría esparcido por el mundo.
Por su parte las Awalim eran bailarinas más respetadas por el pueblo egipcio, debido a que no danzaban en las calles, eran algo así como bailarinas de "elite" que además cantaban y recitaban, por lo general se presentaban en casas de la realeza egipcia. Tanto las Ghawazee como las Awalim improvisaban su danza. De la mano de estas mujeres la danza oriental se mantuvo y desarrolló en el tiempo adoptando las primeras características de espectáculo con las que conoce hoy en día. Existen datos históricos que sostienen que las Ghawazee habrían mantenido el carácter espiritual en sus danzas, proveniente de sus antecesoras faraónicas estableciendo así el ya indiscutible origen egipcio de la danza oriental.

Ghawazee

Ghawazee

Awalim
Finalmente en el año 1926 Badia Masabni, una mujer de origen libanés se instala en el Cairo con el "Casino Badia", este lugar se hizo muy popular y atrajo a diversos artistas de todas las áreas: bailarinas orientales, cantantes, músicos, comediantes, entre otros. Badia, además de formar a sus bailarinas trabajó con coreógrafos y bailarines europeos con la finalidad de incorporar elementos de otras danzas, tales como el ballet, por lo que podemos afirmar que es en esta época donde comienza la fusión de estilos y además se instala definitivamente dentro del mundo del espectáculo.
Las bailarinas del casino actuaban en grupos y las que destacaban por su talento, tenían la posibilidad de presentar solos. En esos años se fortaleció la cinematográfica egipcia y era habitual incluir escenas de danza o tener a una bailarina como protagonista. Es así como varios productores de cine acudían al casino en la búsqueda de nuevos talentos. De esta forma fueron descubiertas las máximas exponentes de la danza oriental del siglo pasado, tales como Taheya Carioca, Samia Gamal, Nadia Gamal y Naima Akef. Sin duda, aquella época significó el apogeo de la danza oriental y también despertó su interés en el resto del mundo. Este auge se mantuvo por varias décadas en las cuales continuaron emergiendo destacadas bailarinas, como Suheir Zaki, Najwa Fouad, Fifi Abdou, Farida Fahmy y Raquia Hassan, entre otras.

Badia Masabni
Entre los países árabes que más se ha desarrollado la danza oriental, figuran primeramente su país de origen Egipto, luego el Líbano y Turquía, entre los países europeos destacan Francia y Alemania, mientras que en nuestro continente sobresalen EE.UU. Brasil y Argentina.
En la actualidad la danza oriental se ha masificado alrededor de todo el mundo, se han incorporado nuevos elementos para acompañarla, se han
diferenciado diversas formas interpretativas y creado nuevas fusiones. Lo que la convierte en un fenómeno transcultural.
Autora: Claudia Ruiz Montecino, Derechos Reservados.
Email: contacto@deidades.cl
Bibliografía: Mohamed Shokry, La Danza Mágica
del Vientre, Ediciones Mandala, 1995.
Amir Thaleb, La Milenaria Danza del Vientre, Ediciones Argentina,
1999.