Considerada una de las más grandes bailarinas de la era de los 60
y 70, nació en 1944 en una pequeña ciudad de Egipto llamada
Almansura. Suheir siempre se caracterizó por ser una bailarina innata,
no tomo clases de danza de ningún tipo, simplemente aprendió
observando a dos de sus máximas referentes, Tahia Carioca y Samia Gamal.
Suheir cuenta que cuando salía de la escuela, solía ir al cine,
solo para ver danzar a Tahia y Samia. A los 9 años se traslado con
su familia a Alejandría y posteriormente el destino la llevó
a ciudad de El Cairo, la gran ciudad del entretenimiento en Egipto, en donde
comenzó a bailar en matrimonios, hasta que se presentó la oportunidad
de presentarse en un club nocturno, donde cautivó al público,
con su expresión dulce y la delicadeza de sus movimientos, por lo que
comenzó a ser muy requerida en varios de los mas destacados clubes
nocturnos de la época. El público comenzó a llamarla
Bint e Baladi, que significa: Hija del pueblo,
por ser una bailarina espontánea y natural del popular baladi egipcio.
Suheir en un principio tuvo que lidiar con la desaprobación de su Padre,
por su decisión de ser bailarina, pero poco a poco y gracias al cariño
que la gente manifestaba a Suheir, su padre terminó aceptando y admirando
el trabajo de su hija. Fue en los 60, mientras Suheir danzaba en un club,
que el productor Mohamed Salem cautivado por su gracia y particular estilo,
decide llevarla a la televisión. Fue así, como Suheir pasó
de ser famosa en los clubes nocturnos, a ser una estrella de la televisión
nacional.
En 1964 Soheir debuta en la pantalla grande y participa como bailarina en
la película Necesito una mujer. La aparición
de Suheir fue todo un éxito, por lo que su fama traspasó las
fronteras de Egipto, hacia el resto de los países árabes. Suheir
siempre fue una bailarina sencilla, con un estilo similar al de Tahia, de
movimientos precisos y elegantes, no requería de coreógrafos,
pues su danza era improvisada, Suheir danzaba desde sus entrañas, escuchaba
la música y comenzaba a bailar. Tampoco utilizaba accesorios para atraer
a la audiencia, su vestuario era muy simple y no necesitaba de mucho espacio
para bailar. A diferencia de Nagua Fouad, otra bailarina muy popular de la
época. Suheir siempre actuó como solista, acompañada
por una gran orquesta, con la que lograba tal fusión, que se expandía
hacia toda la audiencia. Cuentan que ver danzar a Suheir era quedar sin aliento.
Suheir fue premiada con medallas del Shah de Irán y
del presidente de Túnez. Se dice que fue el ex presidente de Estados
Unidos Nixon, quien la llamó Zagharit, pues para él,
Suheir representaba el grito que emiten las mujeres en los pueblos egipcios
cuando danzan, como máxima expresión de alegría. Suheir
fue una de las primeras bailarinas que se atrevió a interpretar la música
de Oum Kalthoum, la destacada y ya fallecida cantante egipcia,
por lo que el presidente de Egipto Mohamed Anwar Al Sadat la comparó,
llamándola la Oum Kalthoum del baile y le dijo: Así como
ella canta con su voz, tú lo haces con tu cuerpo. Sin duda,
la decisión de Suheir de interpretar la música de la legendaria
Oum, marco un hito en el mundo de la danza árabe, hoy en día es
común ver a bailarinas interpretar la música de Oum Kalthoum.
La primera canción que interpretó de Oum, fue Enta Omri.
Suheir siempre ha manifestado que la danza es un arte, por
tanto como tal, debe ser honrada y respetada, manifestando que la danza oriental
no era un instrumento para lucir el cuerpo y posar en escena. Ella siempre se
opuso a cambiar su forma de desenvolverse en el escenario, a pesar que la competencia
era dura y cada vez las tendencias iban mutando hacia shows más extravagantes
y atrevidos en cuanto a vestuarios y formas interpretativas. Suheir mantiene
su postura hasta el día de hoy.
Suheir decide retirarse en 1991, año en que se le rinde
un merecido homenaje en Frankfurt, Alemania. Se dice que este fue el evento,
en donde, Suheir danzo por última vez, este mismo homenaje fue repetido
en EL Cairo. En la actualidad Soheir vive junto a su hijo y marido y eventualmente
participa en el Festival anual Ahlan Wa Salan, organizado por
Raqia Hassan en el Cairo, en donde entrega todos sus conocimientos a cientos
de bailarinas, además de disfrutar viendo bailar a las nuevas generaciones.
También es constantemente invitada a Europa para dictar clases y conferencias.
Suheir Zaki es una leyenda viviente y su gran aporte a la danza,
es su estilo interpretativo, caracterizado por una tranquilidad, suavidad y
dulzura, además de sus típicos movimientos de cadera, entre ellos,
el más famoso y conocido como dislocación de cadera, descuadre
o descaderado, y que muchos han bautizado como el movimiento de Suheir Zaki.
Bibliografía: Shokry Mohamed, El Reinado de las Bailarinas, Ediciones Las Pirámides, 2005.
En los siguientes videos se aprecia la dulzura, delicadeza y movimientos de caderas, que caracterizaron a esta gran bailarina (una de mis favoritas). Además de reflejarse las influencias de Tahia Carioca en su estilo.
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